Categorías
Bienestar

El poder de la meditación

Aprender a meditar a cualquier edad

La meditación, es una práctica milenaria oriental que ha ido ganando terreno, durante los últimos años, en el lado occidental.

A pesar de esto, aún son muchas las personas que desconocen sus beneficios, o que sienten que no son capaces de meditar, porque no logran concentrarse o dejar la mente en blanco.

De hecho, todavía hoy en día, son muchos los que siguen pensando que meditar es para yoguis, budistas o hinduistas, o es necesario tener una vida similar a la de un monje tibetano, y pasar sentado horas y horas en silencio para lograr acceder al Nirvana.

Aún en la actualidad, se sigue asociando a la meditación, con determinadas etnias o religiones, como yoguis, budistas, hinduistas, o un monje tibetano sentado horas y horas en silencio.

Pero nada más lejos de esto. Cualquier persona, no importa la edad, la filosofía que tenga, o la religión o etnia a la que pertenezca, puede aprender a meditar desde cero.

Y, en este artículo, voy a contarte de qué va todo esto, en qué consiste, cuáles son los beneficios que trae el meditar con frecuencia y que, aprender a meditar a cualquier edad, es posible.

Empecemos por lo primero: ¿qué es la meditación?

Te lo voy a explicar, desde mi mirada, qué es la meditación.

Meditar, es tomarse un momento para uno mismo, unos minutos de desconexión total. Es aislarse por un rato, cerrar los ojos, respirar profundo y silenciar el exterior para conectar con el interior.

Ya sea que medites por un minuto o por una hora, que utilices música relajante de fondo para concentrarte, que realices una meditación guiada, o simplemente te quedes un momento en silencio, el fin, es dejarse fluir, soltar el control de los pensamientos y las emociones.

Ya sea que medites un minuto o una hora, que lo hagas con música relajante, con un guía, o solo a fuerza de concentración, el fin, es dejarse fluir, soltar el control de los pensamientos y las emociones.

Meditar, no es poner la mente en blanco. Meditar, es dejar de prestar atención a los pensamientos o emociones, a medida que van surgiendo, redirigiendo esa atención hacia tu respiración, hacia el aquí y el ahora.

Meditar es, en definitiva, desconectarse de la mente, dejar que tu guía interior se “apodere de tu cuerpo”. Es salir por un rato de la 3D, de la realidad, para unirte a la Consciencia Universal.

Meditar para liberarse

Cuando meditas, silencias el exterior. Dejas fluir los pensamientos, las emociones, los sentimientos. Dejas de “ser”, para pasar a “sentir”.

Los dolores físicos, la tristeza, los miedos, la ansiedad, todo eso que sientes que “te aplasta” día a día, se hace más liviano, pasa a segundo plano. Por unos minutos ya no forma parte de ti.

Meditando, dejas de "ser", para pasar a "sentir"
Meditando, dejas de “ser”, para pasar a “sentir”

Entonces te preguntarás, ¿meditando desaparecen mis problemas? Pues no, no lo hacen. Lo que sucede es que, al meditar, cortas esa línea de pensamientos y emociones negativas. Cortas el chorro.

Mientras meditas, tu cerebro consciente, se enfoca en otras cosas, como la respiración, la música y los aromas.

Y está quit de la cuestión: tu mente, cambia el enfoque.

En resumidas cuentas, el realizar el ejercicio de meditar de forma frecuente, te va a permitir salir de tu mente, renfocarla y, por ende, reeducarla.

👉Puedes seguir leyendo sobre cómo cambiar el enfoque, en el artículo La subjetividad de la realidad.

Beneficios de meditar: ¿qué dice la ciencia?

Pasemos ahora a hablar, sobre qué le sucede a tu cuerpo y a tu mente cuando meditas.

Estudios científicos realizados en los últimos años, revelan que, con sólo respirar profundo y de manera consciente durante unos minutos, baja la frecuencia cardíaca, se nivela la cantidad de oxígeno en sangre, disminuye la tensión muscular e incrementa la frecuencia cerebral de 8 a 14 Hz.

Beneficios de meditar según la ciencia

Por otro lado, al meditar, cierras los ojos, aíslas los sonidos y creas un ambiente de relajación (pones velas, inciensos, música). Esto, como no podía ser de otra manera, da como resultado una disminución del nivel de ansiedad, del nivel de dolor y del estrés acumulado.

Y, ya si quieres verlo más por el lado holístico, al meditar, desconectas del cuerpo físico, dejas que tu guía interior, tu alma, se conecte con el Universo. Elevas la frecuencia con la que vibras, aumentas tu luz.

Cuando meditas, tus pensamientos cambian el hilo conductor, tus emociones fluyen, tu interior se expresa sin barreras.

¿Qué logras al meditar con frecuencia?

Beneficios de meditar de manera frecuente

Te voy a nombrar una serie de beneficios que te va traer el meditar con frecuencia:

  1. Mejora la capacidad de atención y de concentración.
  2. Incrementa la facilidad y capacidad de aprendizaje.
  3. Te “recarga” de energía positiva.
  4. Reduce el estrés, proporcionando calma y bienestar.
  5. Ayuda a valorar cualquier situación cotidiana desde todas sus perspectivas.
  6. A nivel físico, incrementa el conocimiento del propio cuerpo y la capacidad para interpretar sus señales ante cualquier síntoma de que algo no marcha como debiera.

“La meditación es una excelente herramienta para apartar la mente del ajetreo diario y recuperar la capacidad de estar enfocados.”

Técnicas para meditar

Borja Vilaseca, en su conferencia “Claves budistas para domesticar la mente”, dice que se puede meditar sentado o se puede meditar caminando, porque meditación, no es algo que se hace, es algo que sucede. Es, como cuando te vas a dormir, y creas las condiciones para que suceda, como ponerte el pijama, apargar la luz y acostarte, y luego solo te duermes, solo lo haces.

Como viste hasta el momento, meditar no es ni más ni menos que un ejercicio de respiración, focalización y desconexión mental.

Pero, para entender un poco más de qué va, y empezar a incluir la meditación en tu día a día, vamos a profundizar un poco más sobre las distintas técnicas que existen, para que puedas ponerlas en práctica, y comprobar por ti mismo cuál es la que más se adapta a ti.

1. Concentración o meditación Zem

Se trata de enfocar la atención en un objeto. Puede ser en la respiración, en una emoción, en una idea o en una imagen.

Al concentrarte en un solo punto, evitas que la mente divague hacia otras direcciones. Esto te ayudará a ser una persona más productiva y eficiente.

Al concentrarte en un solo punto, evitas que la mente divague hacia otras direcciones. Esto te ayudará a ser una persona más productiva y eficiente.

2. Contemplación: meditación Vipassana y Zazem

Esta técnica, implica contemplar o prestar atención a experiencias, sin opinar ni reaccionar ante ellas. Simplemente observarlas sin juicio alguno.

Este tipo de meditación es muy beneficiosa para mantener una mayor atención ante la vida y las experiencias que ésta te ofrece, y por tanto te permite estar más conectado con el presente. Además, te ayuda a tratar mejor el dolor y a ser más positivo.

Meditar no es ni más ni menos que un ejercicio de respiración.

3. Meditación Trascendental

Es la técnica de trascender, de introducirse en el estado más poderoso de la conciencia, libre de cualquier control mental o pensamiento.

Este tipo de meditación te ayuda a desconectar completamente, permitiendo así un descanso más profundo del cuerpo y de la mente, ya que ésta no se ve involucrada en un esfuerzo mental continuo de concentración o contemplación. Como consecuencia, es muy útil para combatir el estrés y la ansiedad.

Mientras meditas, tu cerebro consciente, se enfoca en otras cosas, como la respiración, la música y los aromas.

Aprender a meditar a cualquier edad

Debo confesarte que, si bien me encanta meditar, no lo hago todos los días, ni hace tanto tiempo.

Cuando hice mis primeros intentos de meditación, la práctica me generó más ansiedad que relajación, porque no lograba poner mi mente en blanco, me distraía fácilmente, o no lograba imaginar del todo los colores o las formas que la guía me pedía focalizar.

Muchas son las personas que se encuentran con este tipo de cuestiones, y optan por abandonar la práctica.

Por esto, es que me veo en la obligación de contarte algo que pocos dicen: meditar no es dejar la mente en blanco. Es simplemente concentrarse en la respiración, soltar el control, permitirse guiar, dejar que los pensamientos fluyan, y sentarse a disfrutar de una relajación profunda.

Aprender a meditar a cualquier edad

Como cuando practicas algún deporte, o intentas memorizar algo, más veces lo haces, más fácil se te da entrar en ese estado de “éxtasis”, más rápido logras soltar el control, menos pensamientos llegan.

La práctica hace al maestro. Eso es un hecho.

En síntesis

Sea cual sea la versión que más vaya contigo, te tome 5 minutos, 20 o una hora, lo hagas al despertarte, antes de dormir, una o varias veces al día, el que medites diariamente, va a ayudarte, poco a poco, a cambiar tu percepción de la realidad, de las dificultades.

Desafíate a ti mismo. Medita todos los días unos minutos. El tiempo que sientas. Haz la prueba.

Hazlo, aunque la principio te cueste silenciar tus pensamientos, aunque de vez en cuando alguien te interrumpa.

Deja de poner excusas y simplemente hazlo. Te prometo que, poco a poco, vas a ir notando los cambios. Poco a poco, va a costarte menos.

Comienza a escucharte, a darte tu espacio. Permítete todos los dias un momento de introspección, un momento para salir del cuerpo y de la mente y simplemente dejarte fluir.

Desafíate a ti mismo. Medita todos los días unos minutos. El tiempo que sientas. Haz la prueba.

Te deseo un maravilloso día

¡Hasta la próxima!  

💜Namasté💜

👉Si te gustó este artículo, compártelo en tus Redes Sociales.