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Desarrollo Personal

La subjetividad de la realidad

Aprender a mirar la vida a través de otros lentes

Si hay un texto que se me hace difícil de escribir, es este. Porque reconocer que uno no siempre tiene la razón, es un golpe fuerte para el ego.

¡Oh sí, lo es!

Así que en las próximas líneas voy a desnudar mi corazón para reconocer, sin pelos en la lengua, cuan errada estoy la mayoría del tiempo.

La subjetividad de la realidad / tu-camino.com

¿Dueña de la verdad?

Supongo que te ha pasado, como a mí me pasa cada dos por tres, encontrarte con alguien que te dice que no llevas la razón en algo.

Y, dependiendo de tu día, o de la fibra sensible que “te toque” ese intercambio de opiniones, te lo tomas más o menos y lo dejas pasar, te lo tomas como un trago amargo y lo rumeas todo el día, o te lo tomas muy muy mal y comienzas una discusión que, por supuesto, no acaba del todo bien.

Ya ves. Cuando alguien nos cuestiona sobre cómo pensamos o sobre la manera en que actuamos, cuando se nos cuestiona “nuestra verdad”, lo más cotidiano es tender a defenderla.

Por supuesto, hay distintas formas de reaccionar, diferentes temperamentos y formas de comunicarse o actuar. Pero, en general, que alguien te diga que tu forma de pensar es incorrecta, que estás equivocado, genera un golpe al ego.

Todos tendemos a pensar que somos dueños de la verdad en algún momento de la vida.

Todos tendemos a pensar que somos dueños de la verdad en algún momento de la vida.

Anatómicamente, tu realidad, no es la misma que la mía

Según la neurociencia, nuestro cerebro está dividido en, una parte Consciente o Racional, que abarca aproximadamente entre un 5 y 7%, y un Cerebro Inconsciente, repartido en un 10 a 15% Emocional, y un 80 a 85% Reptiliano.

Este último, evolutivamente muy antiguo, contiene una amplia región, responsable de la regulación del estado de vigilia y de sueño: la Formación Reticular.

Cerebro Consciente o Racional, que abarca aproximadamente entre un 5 y 7%, y un Cerebro Inconsciente, repartido en un 10 a 15% Emocional, y un 80 a 85% Reptiliano.

Quizás te estés preguntando porqué el día de hoy te estoy hablando de anatomía, cuando comencé este artículo hablando sobre quién lleva la razón.

Verás, en esta región del tallo cerebral, existe un importante filtro llamado Sistema de Activación Reticular o SAR.

El SAR, es el encargado de filtrar la información que nos llega. Dicho de otra manera, es nuestro propio Google.

Y, al igual que cuando ingresas a un motor de búsqueda para encontrar información sobre algún tema que te interesa, y Google, Yahoo o el sistema que uses, filtra el contenido para mostrarte lo que más coincide con esta búsqueda, tu SAR, filtra toda la información que llega a tu cerebro, la clasifica, se queda con lo que le parece más relevante, y lo aloja como pensamientos y/o emociones.

Nuestro cerebro tiene su propio Google

Pero, ¿en qué se basa para realizar ese filtro? En lo que pones tu enfoque. Es decir que, en lo que te enfocas, es finalmente en lo que piensas.

Un ejemplo de esto, para que se entienda mejor, es la escena que aparece en la película “Focus”, de Will Smith, donde uno de los personajes es “programado” para elegir el número 55, con sutiles indicaciones subconscientes durante todo el día.

Te sugiere mirar a partir del minuto 1:55 😉

Otro ejemplo que te puedo dar de como funciona el SAR es, cuando tú o alguien cercano se embaraza, empiezas a ver embarazadas y cosas de bebé por todos lados. O, te compras un vehículo, y cuando sales a la calle parece que de repente la mitad de la ciudad tiene el mismo.

En realidad, ni hay más embarazadas que antes, ni todo el mundo tiene tu mismo auto, pero al enfocarte en eso, tu mente se encarga de mostrarte lo mismo reiteradamente.

Podemos deducir entonces que, en lo que te enfocas, es en lo que piensas, por lo cual, tu enfoque, crea tu realidad.

Otra cosa que podemos afirmar es que, cada SAR, filtra de forma diferente, ya que cada mente está compuesta por distintos sistemas de creencias y experiencias, por lo cual, al final de la historia, ante la misma situación, la interpretación de la realidad, es otra.

Nuestro cerebro tiene su propio Google
Misma realidad. Distinto enfoque.

Dicho de otra manera, anatómicamente, tu realidad, no es misma que la mía, y viceversa.

Interesante, ¿verdad?

Tu sistema de creencias: las lentes con las que miras el mundo

Tu sistema de creencias: las lentes con las que miras el mundo

Como vimos hasta el momento, el SAR se encarga de filtrar, y lo hace a través de nuestro sistema de creencias.

A medida que vamos creciendo y viviendo experiencias, nuestro filtro se va estructurando según las creencias que nos son transferidas, los traumas que vamos experimentando, los paradigmas que tomamos como nuestros y los patrones de comportamiento que aprendemos.

Esto se traduce en que, la información que llega al cerebro para luego ser filtrada y traducida en pensamientos y emociones, está condicionada por creencias, traumas, paradigmas y patrones que fuimos adquiriendo a lo largo de la vida.

Y aquí quería llegar: como mis lentes para leer la realidad, para mirar la vida, no son los mismos que los tuyos y viceversa, nuestra interpretación de la misma, es distinta.

Todos tenemos diferentes lentes para mirar la realidad

Pero entonces, ¿qué interpretación es la correcta? ¿Ambas? O ¿Ninguna?

Creo que te lo dejo pensar a ti. 😉

Reprograma tus filtros con la PNL

¿Oíste hablar de la Programación Neurolingüística?

La PNL, como sus siglas indican, es la programación de la neuro a través del lenguaje.

Esta técnica de comunicación y desarrollo personal, creada en la década de 1970 por Richard Bandler y John Grinder, sostiene que existe una conexión entre los procesos neurológicos, el lenguaje y los patrones de comportamiento aprendidos durante la vida, afirmando que estos últimos se pueden cambiar o reprogramar.

Utilizando la herramienta de la PNL, podemos cambiar nuestro sistema de creencias, esas ideas arraigadas que fuimos validando a lo largo de la vida a través de traumas, fobias y distintas experiencias.

Utiliza la PNL para cambiar tus resultados

La PLN, afirma que primero viene el pensamiento, luego la emoción, siguiéndole la acción y por último el resultado.

Es decir que, para generar cambios en los resultados, es necesario comenzar por la reprogramar las creencias.

Para “tener”, primero hay que “hacer”; para “hacer”, primero hay que “ser”; y “ser” es igual a creencias, paradigmas y patrones.

En síntesis

Si hay algo que puedo agregar, tal vez, a todo lo ya dicho, es volver a remarcar el hecho de que todos somos diferentes, vivimos cosas distintas, y por ende nuestra interpretación de las cosas es diferente.

Un ejemplo muy claro de esto es, quizás, la situación que estamos viviendo a nivel global.

Lo que varios ven como un problema, como una limitación, como algo malo, otros lo ven como una oportunidad para crecer, para crear, para sanar, para cambiar su paradigma.

Mismo problema, distinta solución.

¿Recuerdas la frase tan trillada, “lo que crees, creas”? 🤯 Pues eso.

Si hay algo en tu vida que no te gusta, una situación que quieras que sea distinta, tal vez solo mirando con otros lentes, o modificando el ángulo desde donde lo miras, el resultado sea diferente.

Tal vez, sólo se trate de cambiar el enfoque de lo que ves.

Pero no te quedes con esto que te digo. Cuestiónalo, analízalo, adáptalo.

Al final de cuentas, mi verdad, no es tu verdad. 😉

Entender la realidad desde otra mirada

Te deseo un maravilloso día.

¡Hasta la próxima!  

💜Namasté💜

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